En mi artículo anterior, hablé de la importancia que tendrán que realizar tanto el gobierno actual, así como gobiernos estatales y municipales para la implementación de reformas, planes y programas que hagan frente y minimicen los impactos de los siniestros que se presentarán en el país. Y ante estas contingencias ambientales, la vulnerabilidad que mostraron los gobiernos, es urgente que desde lo local, se planifique mediante mecanismos para salvaguardar la vida de los ciudadanos. Los cuales tendrán que establecer objetivos desde planeación urbana, ambientales, de infraestructura y de protección civil.
La prevención, debe estar basada la planeación urbana, utilizando como una herramienta que sirva de guía en el desarrollo territorial a fin de tener un control de la zonificaciones, usos y destinos de áreas, así como construcciones y mejoramientos de viviendas para evitar las zonas de riesgos. Tan solo de Enero- Junio del año pasado, el FONDEN gastó 9,452.80 millones de pesos para cada entidad que presentó algún tipo de siniestro. Con el reciente acontecimiento de “Manuel” e “Ingrid” el impacto de las inundaciones sería de 16,303 millones a 48,938 millones de pesos según analistas. Cabe mencionar que tan solo en lo que va del año se han ejercido 200 millones de pesos.
Si bien, algunos gobiernos locales han recurrido al aseguramiento de bienes, y el cual es requisito para la obtención de este fondo. Pero no basta con contar con dinero, sino anteponerse mediante obras hidráulicas y pluviales a fin que estos recursos se transformen en mejoras para los habitantes y el medio ambiente mediante proyectos viables.
Analistas en administraciones de riesgos, señalan que la planeación debe ser a largo plazo, no puede seguir siendo improvisada, cosa que no sucede en nuestras administraciones debido a la lucha de las fuerzas políticas por los puestos gubernamentales, una opción sería la instauración de reelección para alcaldes y gobernadores para impulsar planes de mayor alcance, claro mediante reglas claras y una elevada rendición de cuentas. Además señalan que esta planeación debe contener atracción de inversiones, desarrollo de actividades económicas, crecimiento poblacional y el cambio climático en sus decisiones gubernamentales.
La implementación de planes hídricos e infraestructura pluvial también es una propuesta viable para no solo proveer un servicio adecuado y eficiente, sino poder hacer uso, reuso y coadyuvar en la escasez del líquido vital en zonas de sequías e inundaciones. En fin proyectos existen y experiencias municipales e internacionales nos pueden enseñar como lograr prevenir.
De tal forma que, los gobiernos tienen en sus manos hoy dejando de lado sus intereses políticos, y hacer mediante voluntad política poder planificar y prepararse para siguientes eventos meteorológicos.
